La Historia

En 1838, las Islas Canarias guardan el último gran secreto de la corona española: el monopolio de la cochinilla.

Este pequeño insecto, criado en los nopales de las islas volcánicas, es el origen del tinte rojo más vibrante y costoso del mundo. Una mercancía tan valiosa que desata una guerra silenciosa de espionaje entre las grandes potencias navales.